Historias de Capirotada

HISTORIAS DE CAPIROTADA

 

Hoy, en nuestro blog de Lecaroz queremos contarte algunas curiosidades acerca de la tradicional capirotada que te harán sorprenderte:

·         Hernán Cortés es uno de los personajes más polémicos de nuestra historia mexicana, hay quienes lo ven como un buen estratega y un hombre astuto, pero también se sabe que fue un conquistador despiadado, dispuesto a todo con tal de alcanzar sus objetivos. Una de las historias que han favorecido a que lo veamos como un personaje cruel, es aquella que involucra a una deliciosa capirotada. Se cuenta que Francisco de Garay, un explorador, conquistador y gobernador español que tenía una relación muy cercana con Cortés, fue envenenado por éste con una capirotada, pues se oponía a sus planes. Sin embargo, al parecer no fue el único recurso culinario que utilizó para deshacerse de sus oponentes.  Se dice que usó natillas para matar a Ponce de León y un torrezno para envenenar a Marcos de Aguilar, ambos se enfrentaban a las estrategias que utilizaba Cortés en la Nueva España para querer gobernar.

 

·         EL nombre de la capirotada se atribuye al capirote o cucurucho que usaban los monjes en las procesiones de Semana Santa durante la época virreinal.

 

·         La capirotada no ha sido siempre un platillo hecho a base de pan y servido como postre. Sus orígenes se remontan a la antigua Roma. En el siglo V se le conocía como Sala Cattabia, platillo que se preparaba con pan remojado en vinagre, acompañado de queso, pepitas de pino y pepinos.

 

·         Con el tiempo fue evolucionando y se fueron modificando los ingredientes, por ejemplo, algunas versiones posteriores llevaban hígados de pollo, con pan remojado en caldo de carnero, podía llevar también carne de puerco y azafrán. La versión con carne fue por muchos años la más popular, pero en el siglo XVII se comienza a popularizar la versión dulce.

 

·         A México llegó durante la época colonial, con la llegada del trigo y por lo tanto, del pan. Se hizo tradición preparar este platillo en la época de cuaresma, costumbre que aún hoy perdura en gran parte del país.

 

·         Una versión muy sencilla y deliciosa que puedes preparar es cortando y poniendo a secar rebanadas de bolillos, fríelas una vez que estén secas. Aparte, hierve agua con piloncillo, la cantidad dependerá de qué tan dulce prefieras el almíbar, agrega a esta mezcla una o dos rajas de canela y un par de clavos de olor. En un refractario coloca una capa de pan y báñala con el jarabe de piloncillo, agrega trocitos de queso, puede ser fresco, doble crema o de cabra, junto con pasitas y cacahuates; vuelve a colocar otra capa de rebanadas de pan y repite el proceso anterior. Finalmente, hornea unos minutos hasta que se dore el pan.

¡No olvides ir a cualquiera de nuestras panaderías Lecaroz a comprar el pan para preparar este platillo que encantará a tu familia!

 

 

 

 

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