El pollo rostizado en México

Breve historia del pollo rostizado en México

 

Hola queridos amigos, hoy les queremos contar acerca del pollo rostizado, su origen y también deseamos desmitificar ideas erróneas acerca de su contenido alimenticio así como de absurdos cuentos urbanos y rurales que han rodeado al exquisito pollo.

Sólo como dato curioso, el pollo rostizado, asado  o a las brasas, era una de las comidas preferidas del rey Ricardo Corazón de León, en el siglo XII, en Francia, durante esta época se consideraba un guiso exclusivo. 

Para rostizar o  asar esta carne se utiliza el espiedo, se trata de una serie de pinchos o espetones donde se hacen girar los pollos y la radiación o el calor que los cose puede venir de frente o por debajo de ellos.

En estos asadores se pueden rostizar  una gran cantidad de pollos. Funcionan  por medio de carbón, leña  o con una estufa de gas.

Esta práctica viene desde la época medieval, hay registros de que  ya existían algunos espiedos en las cocinas, los cuales giraban utilizando la fuerza bruta de caballos, burros e incluso perros, más tarde eran impulsados por vapor o con mecanismos de cuerda.  

Los  que  se usan en la actualidad  se giran a través de motores eléctricos. 

En 1946 llegan a México, la primera rosticería a la leña, abrió sus puertas  allá por la calle de Gutemberg esquina con Melchor Ocampo, en la colonia Anzures.  

Su sabor depende mucho de las recetas tradicionales de familia y por supuesto de la calidad del pollo, en Lecaroz contamos con las dos.

Actualmente el pollo rostizado es una de las comidas rápidas más solicitadas en nuestro país, amén de que es una fuente rica en proteínas.

 

Valores nutricionales:

 

20% de proteína,

9% de grasas y

0% carbohidratos.

 

Ahora bien, con respecto a los detractores del pollo, que en realidad son pocos y están muy mal informados resumimos las leyendas urbanas más conocidas.

 

·         “Los pollos que se inyectan con vacunas o antibióticos suelen administrarse la inyección en el cuello o en los laterales (alitas), por lo tanto, es en estos lugares donde existe la mayor concentración de estas sustancias”. Totalmente falso, si bien es cierto que es en esas zonas donde se inyectan las vacunas y en su caso los antibióticos, esos mismos se dispersan al cabo de unas horas, no se alojan permanentemente ahí.

 

 

 

·         Un doctor le dice a su paciente: “Como usted sabe, la verdad es que hoy en día, los pollos los inyectan con esteroides para acelerar su crecimiento y poder cubrir las necesidades de esta sociedad. Falso, falsísimo, a los pollos que comemos, por lo menos los que están certificados por la SSA, COFEPRIS, SAGARPA,  NOM y demás regulaciones no contienen tal hormona, ni esteroides, ni hormonas del crecimiento, el uso de hormonas es ilegal, ineficaz para este tipo de animal y además son carísimas.

 

 

Bueno, ya aclarados estos mitos, podemos consumir con toda confianza el pollo que se vende en todo el país, eso sí, si quieren degustar un pollo rostizado realmente sabroso, en Lecaroz lo tenemos, buen provecho y hasta la próxima queridos lectores.

 

Fuente: La redacción.